jueves, 20 de marzo de 2014

Descubriendo otras verduras: el hinojo

verduras aromáticas
Creo que nunca había comido hinojo, más allá de las infusiones de hinojo y manzanilla que le daba a mis hijas de pequeñas para aliviar los gases. En #CocinandoMiBiblioteca no dejo de aprender cosas nuevas. He oído, pero aún no he estudiado a fondo, que el hinojo era una planta que se usaba mucho en los pucheros gitanos, por estar accesible fácilmente para cualquiera y por sus propiedades digestivas. 

El aroma y sabor anisado de esta planta no es de mi entera satisfacción, no en vano, todo lo que tenga que ver con el anís no es muy de mi agrado. Sin embargo, tenía que darle un "chance" culinario. Y tengo que decir que la combinación con las semillas de cilantro y las verduras al dente resulta muy sabrosa y aromática, el aroma a anís está presente pero no es embriagador y es un plato ligero muy fresco y nutritivo. La proporción de verduras me ha gustado mucho, equilibrada en colores y sabores, pero tiene que gustarte la coliflor.

Desde que adquirí la "flor" para cocinar al vapor hacer platos de verduras es mucho más fácil y divertido

Verduras aromáticas

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 bulbos de hinojo, en rodajas finas
  • 1 cebolla en aros finos
  • 2 dientes de ajo, machacados
  • 500gr de tomates, pelados y picados
  • 1 cucharadita de cilantro en semillas
  • 500 gr de coliflor, con los "arbolitos" separados
  • 125 gr de habichuelas verdes redondas 
  • 125 gr de setas, he usado las setas congeladas del súper, muy socorridas y de bastante buena calidad
  • sal y pimienta
  • 2 - 3 cucharadas de perejil picado


  1. Calentar el aceite en una sartén. Añadir la cebolla, el hinojo y los ajos. Rehogar y dejar sofreir tapado durante unos 5 minutos, mover de vez en cuando. Añadir los tomates y las semillas de cilantro. Cocinar hasta que esté todo blando y casi no quede líquido (sin tapar)
  2. Entre tanto poner las habichuelas y la coliflor al vapor hasta que estén al dente (hechas pero ofrecen algo de resistencia cuando se pinchan con un cuchillo), unos 3- 4 minutos.
  3. Añadir las setas descongeladas a la sartén y cocinar unos 4 minutos (si has olvidado descongelarlas las puedes añadir directamente y cocinar durante unos 4 minutos más)
  4. Por último añadir la coliflor y las habichuelas a la sartén. Salpimentar(puede que no lo necesite) y rehogar un par de minutos, hasta que esté todo bien mezclado.
  5. Servir frío o caliente, espolvoreado del perejil picado
Hay que darle una oportunidad a las verduras. Se descubren grandes platos y le hacemos un gran favor a nuestra salud.





martes, 18 de marzo de 2014

Recetas que te dejan pensando: risotto de remolacha

risotto de remolacha
Muy curioso, muy curioso..... la remolacha es un ingrediente que fuera de una ensalada es sospechosa. No me atrevería a decir tanto ahora que la he cocinada. A pesar de que no es un plato que me haya encantado tengo que decir que me ha dejado pensando por la cantidad de mezclas, acompañamientos o técnicas que han asaltado mi mente en cada bocado.

En este libro "SLIM" no hay sal ni pimienta en ninguna de las recetas. Lo estoy respetando y hasta hoy casi no los hemos echado de menos. En este caso, el arroz y la remolacha, con su franco sabor dulce, nos han invitado a poner en la mesa el salpimentero!!

Una salsa de queso crema, mayonesa y mostaza a la antigua casa perfectamente con el sabor suave de la remolacha. El toque verde no es sólo estético, la rúcula, por textura y sabor es el "verde" ideal para la cena de hoy.


Risotto de remolacha

  • 2 remolachas medianas (350gr): los ramilletes de remolacha standard son de 500gr, pelada y rallada
  • 750 ml de caldo vegetal
  • 750 ml de agua
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla grande (200 gr), picada
  • 2 dientes de ajo machacados
  • 300 gr de arroz arborio ( he usado redondo)
  • 20 gr de queso parmesano rallado (he añadido 50gr, por dar un poco más de sabor, a quedado bien)
  • 50 gr de rúcula para acompañar
  • 1 cucharada de perejil picado
  1. Poner en una cacerola el agua, el caldo y la remolacha rallada. Llevar a ebullición y dejarlo a fuego lento hasta que se necesite
  2. En una sartén grande echar el aceite y sofreir la cebolla y el ajo hasta que esté transparente. Añadir el arroz y darle unas vueltas, unos 4-5 minutos. Añadir el "caldo de remolacha" poco a poco, un cazo cada vez y remover hasta que desaparezca el líquido. Seguir añadiendo caldo. El tiempo total de preparación del arroz deben ser unos 35 minutos
  3. Añadir el parmesano y remover para que quede meloso.

lunes, 17 de marzo de 2014

Platos para cualquier ocasión: quiche de brócoli

quiche de brócoli
La quiche es otro de mis platos favoritos. Las he hecho desde hace mucho tiempo y con todos los rellenos imaginables. Comencé usando las masas comerciales. Son muy ricas y socorridas, pero desde que tengo la Thermomix y la Kitchen Aid no me lo pienso. Según el tiempo del que disponga elijo uno u otro método ya que hay ciertas diferencias en el resultado, pero siempre salen ricas. En casi todas las recetas que se encuentran recomiendan hornear la masa previamente, con lo de las legumbres secas y eso. Yo he llegado a la conclusión de que si no la dejas mucho tiempo fuera del horno cuando ya está rellena y la pones más abajo en el horno, casi tocando la parte de abajo, la masa se cuece de una forma espectacular, incluso puede quedar crujiente

Sobre los rellenos, desde la típica de jamón y queso más francesa a espárragos y tomates cherry, todo a pasado por las quiches que he hecho a lo largo de la historia. El secreto está en "masterizar" la mezcla con lo que lo cuajas: huevos, leche/nata y queso rallado. La elección de brócoli como casi único ingrediente de relleno no se me habría ocurrido. Resulta una tarta muy sabrosa y nutritiva a la vez que más ligera que la tradicional de jamón, beicon y queso

Esta es otra receta excelente para aprovechar las sobras de verduras, carne asada, pescado...lo que quieras. Hay que usar la imaginación y mezclar con cabeza.




jueves, 13 de marzo de 2014

Un plato de otra temporada: col lombarda con castañas

En el 101 trucos esenciales para cocinar verduras hay platos exclusivamente de verduras, allá ellos. A mi me encantan las verduras y los platos vegetarianos, pero en ocasiones me rindo ante un buen filete. Hoy tocaba esta receta tan de otoño, que muchos asocian a la navidad (sobre todo por Madrid). A pesar de ello su temporada de cultivo natural se prolonga hasta principios de la primavera. Es una receta que me gusta mucho, es dulce, con ese toque ácido.... Siempre la he preparado al estilo clásico, con pasas. En el libro daba esta variante con castañas y vino tinto. Y como era la receta que tocaba, ¿qué mejor manera de afrontarla que con esta variación?, además así uso las castañas en almíbar que me había regalado la madre de Emilio (gran aficionada a las conservas). La lombarda se toma su tiempo para hacerse, yo he tirado por la calle de en medio y la he preparado en la olla rápida. Otra variación de éxito. El solomillo de cerdo glaseado que la acompaña completa una cena deliciosa

Lombarda con castañas
  • 2 cucharadas de mantequilla (30gr)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla grande, en aros
  • 2 manzanas reineta
  • 750gr de lombarda (1 pieza pequeña) cortada en juliana
  • 1 diente de ajo, machacado
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 16 - 20 castañas peladas
  • 150 ml de vino tinto
  • 150 ml de agua o caldo
  • Sal y pimienta
  1. Poner en la olla rápida la mantequilla y el aceite (además del sabor, el aceite ayuda a que la mantequilla no se queme). Cuando esté derretida y caliente añadir la cebolla cortada en aros y rehogar a fuego medio hasta que esté blanda, algo transparente y con color. Unos 8 minutos. Remover de vez en cuando.
  2. Añadir la col cortada en juliana, sin el corazón, y el ajo y rehogar unos 5 minutos.
  3. Añadir la manzana pelada y cortada en cuartos (hacerlo justo antes de utilizarla para que no se oxide y cambie de color); y el resto de los ingredientes
  4. Cerrar la olla y cocer "en el primer anillo"durante 10 - 15 minutos. Terminado el tiempo abrir la olla (siguiendo las indicaciones del fabricante) y terminar de cocinar a olla abierta, fuego medio-fuerte y removiendo frecuentemente para que se quede casi sin líquido. Si la quieres más tipo puré déjala hasta 20 minutos en la olla
  5. Servir acompañada de un filete de cerdo y un cuenco de arroz blanco, si tus comensales tienen mucha hambre.




miércoles, 12 de marzo de 2014

Hoy sesión doble, y el helado de yogurt de fruta de la pasión que se quedó ayer en la recámara

¡Dos recetas en el mismo día! ¡Esto me lo voy a tener que hacer mirar¡ A mediodía una receta de ternera tuneada para poder aprovechar las cosas de la nevera y para la cena unos wraps de pollo con una ensalada fresca y aromática. Atención que hoy hay mucho que contar...y no te pierdas el final, allí está el postre!

De una ternera a la pimienta con hortalizas y chips de polenta a surgido un buen filete de ternera, bien de pimienta y mostaza, zanahorias y polenta para una comida suculenta de mediodía. Al haber usado este tipo de corte de carne no queda tan vistoso en la foto, pero he cumplido el doble propósito de hacer una de las recetas de la lista y no desaprovechar nada de lo que hay en la nevera. Han faltado las chirivías y la batata para completar la guarnición. Delicioso en cualquier caso. Apto para celiacos. Dos formas de prepararlo, para días sin prisa(en el horno, 1h30) o para días express (en la sartén, 45 min más el tiempo de reposo de la polenta)


  • 3 tazas de agua
  • 3/4 tazas de polenta (uso la express de Ferrero)
  • 2 cucharadas de granos de mostaza
  • 2 cucharaditas de pimienta negra
  • 600gr de ternera para asar: si no tienes tanto tiempo para esperar a que la carne se ase, úsala en tiras
  • 1 batata grande (500gr), pelada y cortada en bastones grandes.
  • 2 chirivías grandes (700gr), peladas y cortadas en bastones largos
  • 2 zanahorias grandes (360 gr), peladas y cortadas en bastones grandes
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 taza de perejil picado, no muy fino
  • 1/4 taza vinagre balsámico (60ml)
  • 1/4 taza extra de agua
  • 1 cucharada extra de granos de mostaza
  • 1 cucharada de miel
  1. Preparar la polenta: Poner el agua a hervir. Añadir poco a poco, a modo de lluvia, la polenta y remover continuamente. Bajar el fuego y seguir removiendo durante al menos 10 minutos o hasta que la polenta se espese. Añadir la mitad de la mostaza y poner en un molde que permita desmoldar después y cortar en bastones cuando haya enfriado. Tapar y refrigerar durante al menos una hora.
  2. Mezclar la pimienta y lo que queda de la mostaza en un mortero y ponerlo sobre la carne 
  3. Si se asa el plato: poner en una fuente todas las hortalizas, mezclar con el aceite de oliva y poner a horno moderado unos 10 minutos. Añadir la carne y continuar horneando hasta conseguir el punto deseado en la carne (unos 35 minutos). Las verduras estarán crujientes.
  4. Se lo haces en la hornilla: poner las verduras al vapor hasta que esté algo tierna, si la pinchas con un cuchillo ofrece cierta resistencia ¿al dente?. Retirar y enfriar. Poner el aceite en una sartén grande y freir las tiras de carne con la pimienta y la mostaza a fuego fuerte hasta que pierda el color rojo, no más de cinco minutos; retirar y dejar reposar tapado hasta que se necesite. En la misma sartén poner las verduras preparadas y rehogar uno o dos minutos, añadir la polenta cortada en bastones del mismo tamaño y seguir rehogando unos 10 minutos o hasta que esté  todo ligeramente tostado. Hay que ser cuidadoso al remover para no romper los bastones. Poner en una fuente y espolvorear con el perejil picado
  5. Si lo has asado: poner en la fuente usada para el horno; si has usado la sartén, en la misma poner el vinagre, el agua extra, la mostaza y la miel y cocinar a fuego medio-fuerte unos 5 minutos o hasta que la salsa se espese .
  6. Servir poniendo primero los vegetales, encima la carne cortada en tiras y bañar con la salsa al gusto.

Para cenar un plato rápido y ligero: wrap de pollo glaseado con ensalada de berros y hierbas frescas. Fresco, ligero y aromático. La combinación de las hierbas frescas con los berros es una explosión llena de sabor en la que ninguno gana pero todos son imprescindibles.
  • 1/4 taza de salsa o mermelada de arándanos
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 5cm de gengibre fresco, rallado (aproximadamente el tamaño de una castaña grande)
  • 1 diente de ajo, machacado (ni los pelo, como un "zas en toda la boca", terapeútico)
  • 600 gr de pechugas de pollo, enteras (aproximadamente tres mitades)
  • 1 cebolla roja pequeña, en rodajas muy finas (100gr)
  • 60gr de berros frescos
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado, no muy fino
  • 1/4 taza de hierbabuena picada, no muy fina
  • 1 - 2 cucharadas de vinagre de vino blanco o de manzana
  • Tortillas de trigo mejicanas
  1. Poner en una cacerola pequeña la salsa de arándanos, moztaza, zumo de limón, gengibre y ajo. Calentar hasta que empiece herbir, mantenerlo un par de minutos. Retirar del fuego y reservar
  2. Poner un poco de aceite en la sartén y freir las pechugas a fuego medio-fuerte. Pintarlo con el glaseado en cada una de las vueltas que le demos a la carne.Durante 3-4 minutos por cada lado. Continuar añadiendo el glaseado hasta que se acabe. Cuidado que se puede quemar. Retirar del fuego y tapar (se termina de hacer así y queda muy jugoso)
  3. Preparar la ensalada mezclando los berros con la cebolla, cilantro y hierbabuena en un cuenco. Aliñar con el vinagre
  4. Tostar/calentar las tortillas de trigo como indique el fabricante. Yo las pongo en una sartén grande, caliente, y les voy dando vueltas hasta que están un poco doradas y aún húmedas.
  5. Cortar las pechugas en tiras grandes y repartir entre las tortillas con la ensalada
  6. Liar a tu estilo y a comer

Para los salerosos he puesto queso crema en la mesa por si alguno quería añadir un sabor extra. 


El helado de yogurt de fruta de la pasión lo he reservado para tomar con las niñas como postre  de la cena. Ni me he molestado en buscar la fruta. Buscaba alguna conserva fersca o congelada de la pulpa, y como no la he encontrado he comprado un litro de zumo industrial de fruta de la pasión, lo he reducido a fuego lento durante unos 45 minutos hasta conseguir unos 200 ml de concentrado. Y a funcionado a la perfección.Casi tenía el punto de acidez que te hace saltar las lágrimas.

  • 110 gr de azúcar (un poco menos si usas el zumo de fruta)
  • 60 ml de agua(no si usas el zumo de fruta)
  • 1 cucharadita de gelatina en polvo
  • 550 gr de yogurt (yo sólo he usado tres yogures)
  • 125 ml de pulpa de fruta de la pasión (o 200 ml de concentrado de zumo)
  • Opcional: 3 cucharadas de queso crema

  1. Mezclar el azúcar y el agua en una cacerola pequeña. Poner a fuego lento y remover hasta que el azúcar se haya disuelto. Si se usa el zumo reducido, calentarlo hasta que esté tibio. POner en un bol.
  2. Añadir el polvo de gelatina a modo de lluvia y remover hasta que se disuelva.
  3. Añadir el yogurt y/o la pulpa de la fruta y mezclar. En el caso de usar el queso crema añadirlo y remover, pero que que quede en "pegotes".
  4. Meter en el congelador durante al menos 3 horas. Remover de vez en cuando con un tenedor para conseguir una textura más cremosa. Si tienes Thermomix se puede dejar congelar por completo, cortar en trozos y meter en el vaso de la máquina varios segundos a velocidad 4-5 hasta que quede una consistencia cremosa.
Servir en las copas de helado que más te gusten. Acompañadas de los macarrones de almendra está delicioso

 

martes, 11 de marzo de 2014

Las recetas hay que leerlas con detenimiento y planear bien el tiempo: macarrones de almendra

macaroon de almendra
Hoy la cena no ha ido tan bien como me hubiera gustado. Hoy que tenía más tiempo para dejarlo todo listo se me ha retrasado el postre que tenía planeado.  Hemos cenado un plato estupendo de ñoquis, aquellos de batata que os conté, pero con una gremolata. Y la estrella de la cena iba a ser el postre: un helado yogurt de fruta de la pasión con macarrones de almendra. Pero que no decaiga la fiesta, los macaroones estaban perfectos con una copita de clarete que nos regaló Diego. Mañana os cuento como queda el postre al completo.

Macarrones de almendra
No son los típicos que están hoy tan de moda, no son tan delicados, pero están de rechupete, con sus trocitos de almendras picadas y su textura más que crujiente. Un delicadeza en cualquier caso


  • 1 clara de huevo
  • 140 gr de azúcar blanca
  • 125 gr de almendra molida
  • 70 gr de almendra marcona tostada: la he tostado en casa. Tenía almendra marcona cruda, así es que la he puesto en una sartén a fuego medio y la he ido volteando con frecuencia. A partir de un momento en que la almendra empieza a coger color hay que tener mucho cuidado, ya se ha calentado y es aquí donde está el toque personal de cada uno y la facilidad para que se quemen. Las he dejado enfriar un poco y las he picado irregulaemente
    a cuchillo, dejando algunos trozos más grandes.
  • opcioinal: 50 gr  de chocolate negro para fundir
  1. Pre-calentar el horno a 170ºC. Preparar dos bandejas de horno con papel de cocina o sil-patt.
  2. En un bol mediano batir la clara con ayuda de unas varillas eléctricas hasta punto de nieve. 
  3. Añadir el azúcar  a la clara, una cucharada cada vez,  y batir hasta que se haya disuelto antes de añadir otra. Esto puedo llevar un buen rato, 2-3 minutos entre cada adición, incluida la última.
  4. Añadir la almendra molida y la almendra tostada picada y mezclar con cuidado con ayuda de una espátula.
  5. Según la receta origianal debe salir una masa que se puede trabajar con las manos. No ha sido mi caso, así es que con ayuda de dos cucharillas he formado kenneles pequeñas y las he dispuesto entre las dos planchas de horno. Han salido unas 30, y me parece que tienen el tamaño ideal para tomar acompañando una infusión o un te.
  6. Hornear durante 8- 10 minutos, con cuidado de que no se doren
  7. Enfriar en las bandejas de horno y, si se quiere, decorar con el chocolate fundido.
Estos treats son ideales para tenerlos en una latita en la despensa y presentarlos en cualquier tarde de merienda con los amigos o para una sobremesa en la que hay vinos y licores