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domingo, 5 de febrero de 2017

¿Qué tienen en común un pisco sour y un bizcocho?

Pisco sour
En Navidad nos regalamos un Pisco, este 1615 nos pareció el más adecuado, aunque tampoco había mucho donde elegir. Todo surgió porque en una ocasión fuimos al azar a un restaurante peruano de Madrid a comer, y para abrir boca tomamos un PiscoSour. La coctelería es un mundo fascinante.  Abrir boca con un coctel o pasar la tarde en una buena localización con otro, es una maravillosa tentación.
Pues bien, aquel primer pisco sour nos gustó tanto que, en el momento adecuado, buscamos la receta más interesante, abrillantamos nuestras copas y disfrutamos de una tarde estupenda. Los ingredientes son zumo de limón (usamos los del árbol lunero de mi padre, muy fragantes), pisco, clara de huevo, sirope de azúcar y mucho hielo. La coctelera es fundamental. Pero como este post va de coincidencias, ahí está el secreto de ella: el sirope de azúcar. Hace tiempo, y en estas aventuras de probar, hacer, mirar, buscar.....para hacer un helado con la máxima seguridad de que no se cristalice, añadían "azúcar invertida". Es un recurso estupendo para determinadas recetas. Yo la hice según estas directrices. Ese es un blog en el que puedes encontrar trucos y recetas estupendas para sacar el mejor provecho a tu thermomix. Me sobró bastante y quedó en un rincón de la nevera, cambiando de un rincón a otro y de un estante a otro, cristalizando de una manera preciosa e interesante que de vez en cuando nos hacía quedarnos un rato mirándola detenidamente. Entonces llegó la coctelería y la coincidencia de tenerla en la nevera fue maravillosa. El pisco sour es un coctel ácido y dulce a la vez, sedoso y helado, que deja unos matices increíbles en el paladar. Pero se acabó el azúcar invertida. Recapitulé la receta y me fijé en unas características que le atribuyen para mantener los bizcochos esponjosos y húmedos durante más tiempo. ¿Quién se resiste a probarlo? y aquí está la coincidencia del mismo ingrediente en dos recetas tan diferentes.

Para ver el resultado elegí un bizcocho marmolado. Las niñas estaban deseando hace tiempo ver cómo se hace. Lo hemos pasado muy bien, hemos tomado un postre estupendo y ahora sólo queda ver qué pasará durante el almacenado. Espero que tengamos la suficiente paciencia. Es una forma muy divertida de hacer ciencia, pero también es muy tentadora.......os mantendré informados 

lunes, 10 de marzo de 2014

Cena para unos hambrientos: pappardelle con espinacas, tomate y ricotta y unos bizcochitos de chocolate con sirope de eko


pappardelle con espinacas, tomate y ricotta
Hoy hacía falta un aporte extra, de calorías y de capricho. Ha sido un día largo y duro, de dar muchas vueltas y solucionar cosas. Se me ha presentado la oportunidad ideal y una cena de ración doble era lo que podía redondearlo.

Esta receta de pasta: pappardelle con tomates al horno, espinacas y ricotta son fáciles y ligeros, además de sorprendentes, como tantas recetas de este libro. La pasta puede ser cualquiera de formato largo y ancho, incluso unas placas de lasaña podrían irle perfectamente; yo he elegido unas cintas de huevo. El toque especial de este plato son los tomates: se asan en el horno con el vinagre balsámico, pueden parecer fuertes de sabor, pero si sólo se usan los tomates una vez cocinados son el toque preciso para dar color a este plato ligero y libre de grasas. 

Como tenía que encender el horno justo el tiempo de horneado de estos bizcochitos no me lo he pensado porque me apetecían mucho desde hace tiempo. Primero he preparado la masa de los bizcochos, los he metido en el horno con los tomates. Durante el tiempo del horno he preparado el sirope que los acompaña y lo que restaba para la pasta....todo a salido a tiempo para las fotos y para la cena!!

Pappardelle con tomates al horno, espinacas y ricotta


  • 60 ml de vinagre balsámico
  • 3 dientes de ajo, machacados
  • 4 tomates pera (carnosos) cortados en cuartos
  • 375 gr de pasta (papardelle, cintas, lingüini, lasaña...) formato plano
  • 100 gr de espinacas baby. He usado las que me son fáciles de encontrar, de bolsa preparadas.
  • 2 cucharadas de aceite
  • 200 gr de ricotta baja en grasa ¿el requesón es su equivalente?
  1. Pre-calentar el horno a 170ºC
  2. Mezclar el vinagre balsámico con los ajos en una jarra. Disponer los tomates en una fuente sin que se amontonen y regarlos con el vinagre. Meter al horno durante 25 minutos o hasta que se haya evaporado el líquido y estén tiernos. Si queda mucho líquido escurrir antes de usar
  3. Calcular bien el tiempo y comenzar a preparar la pasta para que esté lista cuando los tomates salgan del horno. Reservar 50ml del agua de cocer la pasta.
  4. Si usas espinacas baby, mezclar la pasta con las espinacas y los tomates escurridos, poner la ricotta por encima (para mezclarlo en los platos individuales) y regar con el aceite. Si usas las espinacas "corrientes" pásalas primero un poco por la olla antes de mezclarlo todo.



Bizcochitos cremosos de chocolate con sirope de café 

Bizcochitos cremosos de chocolate con sirope de café
  • 50 gr cacao en polvo sin azúcar (tipo VALOR)
  • 220 gr azúcar morena oscura y melosa
  • 125 ml agua hirviendo
  • 85 gr de chocolate negro de repostería, picado muy fino(unos segundos en la Thermomix)
  • 2 yemas de huevo
  • 30 gr de harina de almendra(almendra molida)
  • 50 gr de harina integral de trigo
  • 4 claras de huevo

sirope de café

  • 165 gr azúcar morena oscura y melosa
  • 180 ml de agua
  • 1 cucharada de café en polvo/cereales en polvo(tipo EKO si tienes pequeñas en casa)
  1. Precalentar el horno a 170ºC. Engrasar un molde para 12 bizcochitos
  2. Mezclar bien, con ayuda de unas varillas, el cacao y el azúcar morena. Añadir el agua hirviendo y mezclar bien. Añadir el chocolate picado y mezclar hasta que esté homogéneo. 
  3. Añadir las almendras, la harina y las yemas de huevo hasta que esté homogéneo
  4. Batir las claras de huevo, con ayuda de unas varillas eléctricas, hasta punto de nieve. Añadir a la mezcla de chocolate con cuidado, usando una espátula y en movimientos envolventes. Primero una tercera parte de las claras con un poco más de energía, después el resto con movimientos más cuidadosos para no perder mucho del aire de las claras(no lleva levadura y ellas solas deben levantar los bizcochitos).
  5. Repartir la masa entre los 12 huecos del molde (no tiene porque sobrar nada, y no se sale de los moldes al hornear ;-)) Meter al horno durante 20 minutos.
  6. Mientras se hornean preparar el sirope
  7. Servir los bizcochitos calientes con el sirope caliente
Sirope de café: mezclar el agua y el azúcar en una cacerola pequeña sobre fuego lento hasta que se disuelva el azúcar. Llevar a ebullición y después dejarlo a fuego medio, sin tapar y  sin remover durante unos 15 minutos o hasta que se espese. Añadir el café y mezclar bien (he usado EKO porque lo iban a tomar las niñas, pero se ha hecho unos grumos como caramelo, la próxima vez muélelo un poco con la ayuda de una cuchara o tal vez diluirlo en un poco de agua primero o de un poco del caramelo....ya veré!)

domingo, 2 de febrero de 2014

Una tarde muy provechosa: proyecto, aprovechamiento y peticiones del público

 El objetivo era terminar la semana con un cómputo adecuado de recetas del proyecto realizadas: pan de Viena con muesli, pero me he puesto y me ha cundido tela. Hace un par de semanas mi madre volvió a escuchar que me gustaba el jengibre y me trajo un par de  recetas de pan de jengibre de su Manual de cocina Sudafricana así es que ya me me metía en la cocina no quería dejarlo pasar más y darle el gustazo de que tambien me enfrasco con sus sugerencias. Y claro, ya que se pone una y quedaba un rato muerto de horno encendido he vuelto a hacer esta receta de bizcocho de naranja, receta básica de la thermomix que yo he tuneado para aprovechar las mermeladas que no alcanzan el nivel óptimo para degustar con una tostada. Resumen: ni tres horas de horno y cocina y tengo el congelador repleto de cosas ricas para desayunar o merendar.

A mi madre le encanta traerme recetas de sus libros para que yo las haga. Sabe que me atrevo con todo y hay muchas cosas de su tierra que hace mucho tiempo que no come o platos que nos a preparado en ocasiones y ya no tiene ganas de enredarse. Ese es el caso de este pan. Hace casi 30 años que no se atreve con él....y es facilísimo. Supongo que entonces le costó trabajo encontrar la especie o no tuvo el éxito deseado y se achantó. Complejo al paladar, con mantequilla y/o queso un bocado muy de allende nuestras fronteras. Cuando leí la receta con detenimiento me extrañó que no tuviera ni huevos ni levadura y se lo consulté, pero así es la cosa:

Pan de jengibre (medidas anglosajonas)
  • 1/2 taza de azúcar
  • 1/2 taza de miel
  • 1/2 taza de mantequilla
  • 172 taza de agua hirviendo
  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 2 cucharaditas de canela
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • Un poco de sal
  1. Precalentar el horno a 170ºC
  2. Engrasar un molde de pudding pequeño (yo lo he puesto en uno grande y queda muy bajito, poco espectacular)
  3. En un bol mezclar la harina, el jengibre, la canela, el bicarbonato y la sal
  4. En otro bol poner el azúcar, la miel y la mantequilla y mezclar con unas varillas eléctricas hasta conseguir una mezcla homogénea.
  5. Tener el agua hirviendo a mano
  6. Añadir la mezcla de azúcar a la harina y mezclar un poco. Añadir inmediatamente el agua hirviendo. Terminar de mezclar y poner rápidamente en el molde y al horno 170ºC durante 45 minutos. Comprobar el punto de cocción antes de sacar del horno.
  7. Dejar enfriar en el molde unos 5 minutos. Desmoldar y poner sobre una rejilla hasta que se enfríe del todo


El pan de Viena con muesli es un "must". Recuerda a los panes de La Canasta, que aunque cada vez se parecen más a un bollo están muy sabrosos. Si llevan tantos ingredientes como este que he hecho yo sigue siendo un pan, pero bastante enriquecido. De cualquier manera una delicia. Es un pan grande de casi un kilo que queda muy espectacular en la tabla de corte.


pan de Viena con muesli
  • 250 gr de leche
  • 50 gr de azúcar
  • 40 gr de levadura fresca prensada de panadería
  • 1 huevo
  • 500 gr de harina de fuerza
  • 10 gr de sal
  • 100 gr de mantequilla, en taquitos de 2 cm
  • 150 gr de muesli, mezcla comercial. Yo he usado la que se puede encontrar en Mercadona. Me ha quedado algo duro, porque lo he añadido después de la primera fermentación (un error en la lectura de la receta), pero está bien.
  1. Poner en el vaso la leche y el azúcar. Programar 1 minuto, 37ºC, v2
  2. Añadirla levadura y el huevo y mezclar 10 segundos a v3
  3. Agregar la harina y la sal. Mezclar 1 minuto, v6 y después amasar 3 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga. Mientras va amasando incorporar los taquitos de mantequilla por el bocal.
  4. Añadir el muesli y programar 10 segundos v6
  5. Dejar reposar 30 minutos dentro del vaso. Sacar la masa y darle la forma deseada (el mío se parecía mucho a los panes grandes de La Canasta). Poner en la bandeja del horno y dejar doblar el volumen antes de hornear. Como el horno estaba ocupado he puesto la bandeja sobre una bolsa de agua caliente y tapado con un trapo de algodón, también me ha ayudado para acelerar el proceso
  6. Precalentar el horno a 220ºC. Meter el pan y bajar la temperatura a 180ºC. (como el horno llevaba bastante tiempo encendido lo he puesto directamente a 180º). Hornear durante 35 minutos aproximadamente.

Mientras el pan estaba fermentando la primera vez (más de 30 minutos, he esperado a que doble el volumen) he preparado este bizcocho de mermelada que hago con frecuencia para aprovechar el calor del horno. Lo que más consume del uso del horno es encenderlo, usarlo media hora más o menos no es un dislate. Así es que tengo siempre en el congelador este bizcocho en rodajas gruesas para tostar o usar para hacer tostadas francesas. Pero eso lo cuento mañana.



pan de jengibre y bizcocho de piña y coco