Mostrando entradas con la etiqueta sobras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sobras. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de noviembre de 2019

Técnicas básicas para preparar verduras. Hoy: terrina de verduras al curry con mayonesa de anacardos

 El libro 101 essential tips cooking with vegetables es una colección de técnicas de preparación, manejo y cocinado de verduras. Y con esa excusa ponen recetas como ejemplo ¿qué mejor forma para aprender?. Y con esa excusa, la receta nº10 del libro que debería ser terrina de pimientos y mazorquitas baby con pesto se ha convertido en terrina de verduras al curry con mayonesa de anacardos. Estas verduras al curry sobraron de un plato de esta semana. He seguido la receta como está indicada, pero claro, sustituyendo los pimientos y el maíz por estas verduras. Ha quedado un poco "suelta", lo sospechaba al mezclarlo todo, pero no quería desaprovechar nada. El complemento de la mayonesa ha sido muy buena idea. Ya la había preparado en alguna ocasión al principio de este proyecto, allá por el 2012, cuando comencé por los libros de la thermomix.

Terrina de verduras (para la receta original consultar la foto)

  • 900 gr de verduras cocinadas, en este caso las de curry, escurridas si tienen demasiado líquido
  • 4 huevos
  • 4 cucharadas de nata
  • 4 cucharadas de parmesano u otro queso curado
  • Un molde de pudding de 1 litro
  1. Poner en un bol todos los ingredientes excepto las verduras.  Batir sólo hasta que esté todo ligado
  2. Añadir las verduras. Mezclar bien pero con cuidado de que no se rompan y volcar en el molde. Tapar el molde con papel albal y poner al baño maría 1 hora aproximadamente. Para esto he usado una olla grande en vez del horno.
  3. Dejar enfriar antes de servir, 2 - 3 horas
  4. Servir templado y acompañado de la mayonesa de anacardos
Y a los cuarenta por fin me sale bien la mayonesa, sin trampa ni cartón, con la "minipimer" de toda la vida. Hasta me puedo permitir añadirle sabores diferentes. ¿El truco? creo que es la temperatura de los huevos...y la templanza de la cocinera: si no "me encuentro" ni me lo planteo!!

Mayonesa de anacardos (suficiente mayonesa para toda la terrina y el pan que pongas en la mesa para acompañar)
  • 1 huevo
  • 100 ml aceite de girasol
  • 200 ml aceite de oliva virgen extra (sí, me gusta fuerte de sabor)
  • 1 diente de ajo pequeño
  • El zumo de medio limón (o tal vez vinagre blanco o de manzana)
  • Sal
  • 150 gr de anacardos
  • 100 ml de agua
  1. Poner en el vaso de la batidora el huevo, aceites, ajo y sal. Meter el brazo de la batidora y dar pequeños pulsos hasta que empiece a emulsionar. Cuando ya aparece algo de "blanco" seguir batiendo de forma continua pero sin levantarlo hasta la mitad de la salsa esté blanca, ahora ya se puede empezar a mover arriba y abajo poco a poco hasta conseguir la mayonesa
  2. Añadir los anacardos y el agua y batir hasta que esté todo homogéneo

#Aquínosobranada

martes, 29 de octubre de 2019

Hecho el puchero toca aprovechar los avíos

Aneyki empanada carne
Cuando se hace puchero, lo tradicional es relamernos con las estupendas croquetas que nos comeremos algunos días después. No en vano, rara es la vez que no hay una buena sobra de carne y caldo, con algunas verduritas, pero que requieren un buen rato de trabajo (aunque utilices la Thermomix). A mi me encantan con mucha cebolla: pocho una buena cantidad en aceite y mantequilla antes de dorar la harina. Este es el paso más delicado, pero tengo que reconocer que desde que tengo la máquina (unos 14 años) sólo las hago utilizándola. Pero sobre la receta de las croquetas hay muchos detalles que añadir. 

Yo quería compartir mis otras alternativas para las sobras del puchero: las muy, también, socorridas empanadas. En esta ocasión he puesto una buena cantidad de morcillo y gallina para el caldo. Me ha salido una cantidad muy generosa de caldo de puchero, muy sabroso, y para más platillos a lo largo de la semana. Aquí también he puesto cebolla a pochar, he añadido la carne picada a cuchillo, algunas verduras y la calabaza, algunos garbanzos camuflados y los detalles finales: pasas, aceitunas y pepinillos para enriquecer en matices y textura. La masa quebrada tampoco la suelo comprar, y como hacía tiempo que no me ponía con ella ha quedado un poco difícil de trabajar, pero tras el horno ha resultado estar muy buena. 
Para redondear el uso de sobras, la masa la he untado con un puré de castañas que quedó de una cena entre amigos. Me encanta abrir la nevera y ver qué se puede volver a convertir en un primer plato. 
El resultado ha sido excelente, además de bastante grande. Mañana la probaré con algunas de mis salsas favoritas: my own sweet chili o chutney de mango. Y todavía quedará suficiente para congelar y usar para alguna cena de urgencia con chutney de higos secos de la Axarquía 
#Aquínosobranada
Para redondear el uso de sobras, la masa la he untado con un puré de castañas que quedó de una cena entre amigos. Me encanta abrir la nevera y ver qué se puede volver a convertir en un primer plato. 

El resultado ha sido excelente, además de bastante grande. Mañana la probaré con algunas de mis salsas favoritas: my own sweet chili o chutney de mango. Y todavía quedará suficiente para congelar y usar para alguna cena de urgencia con chutney de higos secos de la Axarquía 

#Aquínosobranada

domingo, 1 de mayo de 2016

Recuerdos de curry para el Día de la Madre

Curry de pollo, tofu, arroz y zanahoria
Hacer una buena foto a un guiso no es fácil. Por supuesto que esta tampoco lo es. Sin embargo, debajo de esa imagen se esconde una historia que para mi es emocionante. Un curry, sea del ingrediente que sea, aún es un plato exótico en muchas casas. Pero en la mía no. A pesar de que mi madre siempre se ha empeñado en que cocinaba fatal, nosotros hemos crecido embriagados por los olores de los 10 o 12 platos que ella nos solía preparar para alimentarnos y hacernos crecer sanos y fuertes. Por raro que parezca, entre ellos está el "curry de pollo". Alguien algún día le enseñó esta receta, allá por los años 80, y ya nunca ha dejado de estar en nuestro recetario familiar. Un plato que ella consideraba que sólo estaba bueno si se preparaba con el curry de la marca Sharwoods que encontraba en los estantes de los supermercados especializados en alimentos de allende los mares o traído de Gibraltar en alguna de las excursiones propias o de amigos. Eso sí, cuidado con la variedad que se elegía o el picante te obligaba a comer más arroz que carne. 
La receta original es sólo con pollo y arroz blanco, guarnecido de plátanos glaseados con mantequilla y coco rallado. Como siempre suele sobrar mucha salsa, la uso para una segunda versión que suelo prepararla con más verdura y/o tofu, siempre siguiendo la base de un buen sofrito de cebolla. Y esa es la foto que traigo hoy. Al igual que es una receta que s puede hacer para celiacos, también se puede hacer una versión vegetariana, omitiendo el pollo y el caldo de ave por verduras como zanahorias, habichuelas verdes, coliflor... y caldo de verduras.

Añadir semillas de lino es una de esas nuevas modas por las que me da y ahora pongo lino en casi todo.

Muchas gracias mamá por un fondo culinario variado y consistente que nos ha permitido emanciparnos y no tener que conformarnos con unos espaguetis tristes con tomate de bote.
                  
                ¡¡FELIZ DÍA DE LA MADRE, Mamá!!

INGREDIENTES:
  • 1 pollo troceado
  • 2 cebollas grandes
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Para la salsa:
  • 1 cucharada de mermelada de albaricoque
  • 1 cucharada de vinagre de vino
  • 1 cucharada de polvo de curry (cuidado con la potencia de picor que se escoge)
  • 1 cucharada de harina (si hay celíacos se cambia por harina de maíz y tan panchos)
  • Sal y pimienta
En una olla poner la mantequilla y el aceite. Cortar las cebollas en aros y pocharla hasta transparente. Añadir el pollo troceado. Cuando esté dorado, añadir agua o caldo de pollo hasta cubrir y dejarlo unos 20-30 min.
Añadir la mezcla de todos los ingredientes de la salsa y poner a guisar durante unos 15 minutos más. Mover con frecuencia porque se pega con facilidad.

En ocasiones lo he guisado con leche de coco. Se obtienen unos matices muy interesantes.

Servir acompañado de arroz blanco, plátanos glaseados en mantequilla y coco rallado.

Si ha sobrado salsa: volver a pochar en una olla cebolla, añadir unas zanahorias peladas y cortadas en rodajas gruesas. Dejarlo caramelizar unos diez minutos. Si es de tu gusto, añade una tarrina de tofu cortado en cubos y la salsa que te haya sobrado. Déjalo guisar hasta que la verdura esté de la consistencia que más te guste. Sírvelo como de costumbre :-) 
(Las cantidades que se usan en esta versión de aprovechamiento depende mucho de la cantidad de salsa que tengas, por eso no pongo ninguna aproximación)

Esto de las sobras y el aprovechar le encantaría a mi madre, sobre todo, porque estos son platos que se hacen en un "pis, pas" y eso a ella le encanta

domingo, 9 de marzo de 2014

Resumen de la semana

¡Vaya semanita! No recuerdo cuál fue la última semana que conseguí completar una receta por día. Hemos comido estupendamente. Rico y variado; este libro SLIM me está gustando mucho. Además hoy hemos ido a un pic-nic y con las "sobrillas" sólo he tenido que ocuparme de añadir unos pequeños detalles para los niños como unos bastones de zanahoria y tomates cherry con queso crema, guacamole y un montón de agua. Los amigos han traído también unas recetas excelentes, un vino maravilloso por un precio estupendo y una compañía inmejorable. Ahora toca descansar para organizar otra semana de trabajo y recetas

jueves, 16 de enero de 2014

Es pita, pita.....es!!

Ana Scherman
pan pita
El pan de pita, tan fácil como la pizza (o más) y un desconocido en las cocinas. Claro, que hay que haberlo hecho alguna vez para saberlo. La cocina del medio oriente es una delicia de sabores y aromas, texturas y colores, con la dificultad de saber manejar las especies. Pero en este periodo del proyecto no tengo nada a la vista, así es que me voy a centrar en la receta de hoy.

El pan pita es ideal para aprovechar sobras de asado del día anterior. Lo cortas en tiras y con una guarnición fresca de lechuga, tomate, cebolla morada, zanahoria, aceitunas, algunos encurtidos como la remolacha o el apio y alguna salsa de yogur, mostaza o mayonesa te montas una comida de lo más divertido. Pones en la mesa todos los ingredientes, bien bonitos, el pan recién hecho y ganas de disfrutar montando tu propio bocadillo. También lo puedes usar para acompañar un hummus o para empujar la salsa de un buen tallín, si te mojas los dedos parece que sabe mejor ¿no?.


Pan Pita

  • 250 gr de agua
  • 30 gr de aceite de oliva virgen
  • 15 gr de azúcar
  • 20 gr de levadura prensada fresca
  • 450 gr de harina de repostería
  • 1 cucharadita de sal (10 gr)
Poner el agua, el aceite y el azúcar en el vaso y programar 1 minuto, temperatura 37ºC y v1
Añadir la levadura y mezclar 10 segundos v4
Incorporar la harina y la sal. Programar 30 segundos vEspiga
Dejar reposar en el vaso hasta que doble el volumen; cuando tengo algo de prisa le arrimo una bolsa de agua caliente (si, de las de la abuela) y lo tapo todo con un trapo, el proceso de fermentación se acelera.

Precalentar el horno a 240ºC, es decir, a todo meter, y si tienes un horno de leña, mejor!

Sacar la masa sobre una mesa enharinaday formar bolas de unos 50 gr (salen 14-15 unidades). Extender con el rodillo hasta formar tortitas de unos 12-14 cm de diámetro (cuidado de no enharinar las tortitas ni mucho ni poco) . Se pueden hacer más o menos unidades, siempre que se formen tortitas bien finas, aunque mi experiencia me dice que es mejor dejarlas de unos 3-4 ml de grosor, si son más finas se rompen al comer y es más difícil rellenarlos y disfrutarlos.
Colocar en la bandeja del horno sobre un papel de horno y hornear 5 minutos

Como bien sabemos estos "panecillos" deben quedar huecos para poder rellenarlos. Seguir estas recomendaciones ayuda:


  1. Precalentar bien el horno
  2. No dorar mucho las tortitas
  3. Tapar con un paño húmedo al sacar del horno

Y a bailar!!