viernes, 5 de julio de 2013

Algo más que una salsa: canelones con salsa verde

canelones con salsa verde
La salsa a la pimienta verde es algo bastante clásico, pero visitar los clásicos con una visión diferente es muy divertido. Cocinando mi biblioteca me pone por delante este habitual de menús de mesón moderno la semana en la que termina el programa de cocina MasterChef y sus pruebas de presión. Motivada por esto, las horas a las que llego a casa a preparar la
comida y una despensa de supervivencia se me vienen a a la cabeza los canelones de toda la vida, los de aprovechamiento. Para la salsa de pimienta verde es imprescindible tener la pimienta verde. Desde que comencé con este proyecto adelanto la compra semanal para poder acometer las recetas en el momento más adecuado de la semana; en esta época estival la anarquía hogareña campa a sus anchas y cuando me pongo a cocinar tengo los tres minutos para elegir los ingredientes y 20 o 30 minutos para tener una comida lista. Ya os digo, ¡¡motivada con el programa televisivo!! Y me he marcado unos canelones de solomillo a la salsa verde. Cambiar la clásica bechamel por esta crema ligera ha sido todo un acierto. Resulta un plato elegante y complejo con el juego de texturas adecuado para sorprender al mejor de los invitados. ¿Habéis probado la cebolla frita como aderezo en otros platos distintos del perrito caliente?, creo que se merece un post ella sola.

Salsa a la pimienta verde (20 minutos, 700gr)

Sofrito

  • 50 gr de mantequilla
  • 20 gr de aceite de oliva virgen extra
  • 100 gr de cebolla
  • 1 puerro, sólo la parte blanca
  • 1 diente de ajo
  • 150 gr de champiñones blanqueados con limón (para que no oscurezca la salsa)

  • 300 gr de nata líquida (si la quieres más ligera puedes usar leche evaporada)
  • 50 gr de pimienta verde
Poner en el vaso todos los ingredientes del sofrito y trocear 4 segundos, v5. A continuación programar 7 minutos, temperatura Varoma, v3 1/2
Añadir la nata y una cucharadita de la pimienta verde. Programar 10 minutos, 100ºC, v 3 1/2. Cuando termine añadir el resto de la pimienta verde y programar 3 minutos, 90ºC, v1(para que esta última quede entera, embellece la salsa)

También es muy adecuada par acompañar un buen solomillo de ternera

lunes, 1 de julio de 2013

Residuos cero y las croquetas

En las neveras guardamos, yo al menos, un montón de sobras.  Y de repente llega ese día en el que tienes una comida como el mejor tapeo o la mejor salida de pintxos. Todo depende del tipo de semana culinaria que se me haya dado. Una de las recetas de esta semana era "salsa de roquefort", ideal para una carne suave, unas verduras, pasta o en frío para crudités. De aquel plato no tengo una foto para enseñar, la salsa es muy sosa de vista y teníamos tanta hambre que la engullimos acompañando un pollo asado con zanahorias y patatas al vapor. Las niñas incluso mojaron unos tomates cherry. Pero las recetas de  salsas de la Thermomix  son generosas y aquí es donde aparecen las sobras. Las croquetas son unas de mis primeras elecciones en este caso, una receta que he usado en muchas ocasiones para aprovechar desde una crema de mejillones ( allá por septiembre) o unas espinacas a la crema ( ya en octubre). ¿Por qué no intentarlo con esta crema?. Estas han sido las primeras croquetas que mi hija pequeña me ha ayudado a liar, así es que no quedaron muy selladas y algunas se empezaron a salir en la sartén. De los errores se aprende mucho y parece que para la próxima tendremos más paciencia en el proceso. La textura e intensidad de sabor estuvo muy conseguida. Las servimos con una salsa sweet chili que hice el verano pasado con una receta sacada de la manga que ya os contaré.
También quedaban en mi nevera unas setas y champiñones que acabaron en otra masa de croquetas, buenísimas y con una intensidad de sabor muy equilibrada. Con lo cual disfrutamos de una cena muy divertida, desde la elaboración hasta la curiosidad de probar los nuevos sabores. Aunque a decir verdad, el "dúo de croquetas de setas y queso" de Baboo L&R es uno de los favoritos de las niñas y en muchas ocasiones las tomamos cuando nos quedamos allí a comer; aunque ellos las ponen con hummus. Tendremos que darles nuestra recomendación. 

martes, 18 de junio de 2013

De volúmenes y secciones

Ya voy por la página 38 del libro general de técnicas y recetas de la Thermomix. Puede parecer poco, pero el recorrido va siendo largo y fructífero. Algunos de los libros específicos, como los de Cocina Económica Vol.1 y Vol.2 los completé y otros van avanzando a buen ritmo. Entenderéis que no vamos a comer una arroz al día o un postre al día, así es que voy alternando tanto los libros como las secciones. Y este libro general tiene un montón de secciones.
La receta de hoy es "masa de crêpes". El relleno al gusto del consumidor. Yo he usado algunas recetas clásicas con mi toque: 
1.- Pechuga de pollo y queso con una yema de huevo;
2.- Farsa de setas con pâté al Oporto;
3.- Espinacas Aurora con jamón serrano. Esta receta de espinacas es original de la Thermomix21. Siempre me ha gustado mucho, sobre todo por su versatilidad. A decir verdad, hay algunas recetas de aquella mi primera máquina que echo de menos en este libro de la versión más moderna, en especial el Rissoto Milanés de setas, pero algo queda en mi memoria y siempre puedo llamar a mi hermana que aún lo conserva. 

La masa de crêpes es estupenda, os recomiendo hacerla con más de media hora de antelación ( incluso por la mañana si la vais a usar para la merienda o la cena). En la sartén no quedan mal, un poco gruesos, que se podría arreglar si tuviera ese estupendo palito de bambú que le he visto a los maestros creperos (a una crepera profesional aún no opto). Creo que después de esta vez voy a intentar hacerme con uno. Los he liado en pañuelo para que no se me salga nada del relleno y los he dado un toque de micro-hondas para sacarlos calentitos a la mesa. El efecto de la yema de huevo calentita pero líquida les ha encantado a todos. Y sí, he reservado algunos para el postre y se los han preparado con Nutella y mermelada de fresa de la temporada, un auténtico capricho. 


La ensalada de espinacas ha sido para disimular. 

jueves, 7 de marzo de 2013

Viento en popa a toda vela...

A veces los proyectos crecen solos. Sería estupendo que a muchos así les pasara. Yo estoy contenta con este mío que empezó en un "a ver si soy capaz" y va por un "que chulo, cuántas cosas por descubrir". A pesar de que los conocimientos culinarios que da la máquina Thermomix no son excesivos, recordemos que aquí se pica pero no se corta en juliana, se cuece pero no se confita a baja temperatura, se monta merengue pero no se hace almibar el punto de hebra; el resto de facilidades que da te da para  descubrir nuevas mezclas de sabores e ingredientes que no te hubieras planteado al leer una receta cualquiera de los habituales recetarios hace que afronte cada receta con la mente abierta.
 Una receta te apetece por el nombre, luego por los ingredientes y para terminar porque en su método de elaboración hay algo que te gusta o te divierte. En el caso de la máquina hay mucho de esto que no supone una dificultad, más bien te lo facilita. Ahí estoy inmersa, y aunque no consigo el objetivo de una receta al día voy a buen ritmo y ya casi he terminado con los nueve libros del método thermomix que tengo. No se muy bien cuál es la mejor manera de presentar todas estas recetas. De momento las comparto con mis amigos en facebook y ahora, por consejo de un buen amigo, con vosotros en un apartado especial de este mi blog: Cocinando mi biblioteca. Espero que os guste y os entretenga. Si alguna receta despierta vuestro interés no dudéis en preguntarme lo que sea, encantada de compartir esta afición culinaria que a tantos nos apasiona.

jueves, 13 de diciembre de 2012

#ProyectoThermomix

La inspiración te coge cuándo te coge y dónde te coge. Hace casi un año la película de Julie&Julia me pareció de lo más inspirante, pero esa inspiración no ha fraguado hasta hace un par de meses.
Que me gusta la repostería es evidente y que me gusta la cocina es un hecho. Cada desayuno, cada comida, cada cena....cada vez que me siento en mi mesa (que algún día os contaré la historia de MI mesa) veo mi magnífica colección de libros. En ocasiones además la observo. Hace unos dos meses, en un momento de contemplación me sobrevino una visión: ¿porqué no hacer como Julie y elaborar las recetas de mis libros?. Es una fantasía que me ha rondado la cabeza desde hace tiempo pero es verdad que siempre enfocado a los de repostería y me parecía un exceso para la salud. Pero en esta ocasión he tratado mi colección como un todo y he emprendido lo que ha nacido como #ProyectoThermomix dado que ahora no tengo tanto tiempo y esta "supermáquina" te permite estar en varios sitios a la vez ¡¡sin que se te queme el guiso!!.
La regla es hacer al día al menos una receta de alguno de los libros de cocina que tengo con este método de elaboración, siguiendo lo más escrupulosamente posible la receta. He descubierto eso que tanto repiten de que la programación semanal facilita y abarata la compra semanal, por tiempo en la compra, porque compras sólo lo que vas a utilizar y porque elaboras sólo lo que necesitas. Ya he avanzado mucho y casi he terminado alguno de los más pequeños. Algunas recetas no he podido resistirme a "tunearlas" porque se me ha acabado algún ingrediente o porque lo he visto claro (cuestión de maestría). En breve os haré un resumen con los high lights que hemos  podido descubrir gracias a esta iniciativa.
Las recetas son para 5-6 personas. En mi casa somos 4, y sólo la mitad adultos, de modo que a veces nos queda la mitad del platillo. En ocasiones acaba en el congelador y de eso que me libro en otra ocasión y en otras hay otra parte de la familia que se lleva la fiambrera a casa.

¡Qué aproveche!

martes, 17 de julio de 2012

Y parece que seguimos de vacaciones bloggeras

En 2011 me hice con un par de libros de Michel Roux que han sido todo un descubrimiento. Además de conseguir hacer unas masas que no había logrado en otras ocasiones me ayudaron para la cena de Nochevieja del 2011. Esto ya queda un poco lejos, pero es una espinita que tenía por compartir y aquí os lo dejo


Aperitivos
Palitos de anchoa y de tomate seco con parmesano
Tartaletas de espinacas y mousse de salmón
Mousse de jamón con salsa de pimiento rojo sobre tosta de pasas

Entrada
Crepes de finas hierbas con marisco en salsa de azafrán
Ensalada de brotes de espinaca y vinagreta dulce de mostaza

Principal
Conejo confitado con lombarda navideña con judías verdes y salsa de pera y lima

Postre
Peras pochadas en gewürztraminer sobre natillas de pistacho y macarons de cacao

Vinos
Amontillado NPU
Pruno 2009
Anna de Codorniu

Fueron muchas horas en la cocina, como cada año en estas fechas, pero disfruté como nunca. Y hoy, recordándolo me vienen algunos sabores al paladar. Sin embargo, y por esta "querencia" que tengo por lo dulce, las natillas de pistacho fueron una maravilla. Lástima que todo este esfuerzo se disipe en tan sólo un par de horas de cena. El recuerdo de lo compartido con mi familia merece todo esto y más ¿preparamos un almuerzo de verano? Agosto se me antoja muy adecuado

domingo, 12 de junio de 2011

De vuelta a los orígenes

Con la excusa de que no he tenido ocasión para celebrar esa maravillosa comida que me inspiró Julie&Julia no he vuelto a ponerme manos a la obra. Pero un parón de 6 meses es más que unas vacaciones y, aunque me debo esa celebración, no quiero dejar de contaros algunas cosas interesantes. En estos meses han pasado muchas cosas !cómo no¡. Pero me encantaría destacar haber encontrado mi caja de juguetes. En una visita rutinaria al trastero de la casa de mi madre encontré una caja algo polvorienta. La abrí y allí había una colección de juguetes de cuando éramos pequeños. Algunas ediciones bién antiguas de juegos de mesa como el Cobra y el impagable Don King-Kong, réplica del famoso juego de las primeras consolas portátiles pero para jugar "sobre mesa". Ya sabemos que la proliferación tecnológica en los hogares es una costumbre algo reciente. Pero lo que más me gustó encontrar fue este juego "Hoy, pastelitos". Cuando tenía unos 8-9 años se lo pedí a los Reyes Magos. Me parecía alucinante lo de hacer esos pastelitos maravillosos de las pastelerias, los petit-fours. Con este juego conseguí hacer realidad mis sueños. La caja viene con un pequeño recetario de las que recuerdo hacer los de chocolate fundido con unas avellanas o almendras, los merengues y los de coco. A mi hermano le encantaban. El juego venía con algunos cuadrados de papel de aluminio de dos caras para hacer las capsulitas donde se ponían los pastelillos. Como se acabaron cortaba el papel de aluminio de mi madre, y aún queda una cápsulita de cada modelo!!!. En fín. Me ha encantado encontrarlo. A mis hijas les encanta que tengamos cosas "antiguas", pero aún no se han atrevido a pedírmelo. Me encantaría verlas disfrutar con esta actividad tanto como disfruto yo...y mis comensales.